El mes de Marzo de este año 2009, inició con la procesión de velación de Jesús Nazareno del Consuelo del Templo de la Recolección.  En lo personal es esta la imágen con la que más me identifico, pues desde niño siempre me gustó ir a ver la procesión del Sábado del Consuelo.

Este año a pesar que el primer domingo me encontraba con quebrantos de salud, ese no fué impedimento suficiente para que no fuera por la mañana a hacer la cola para comprar mis turnos para la semana santa, y mucho menos para que estuviera aunque sea un rato acompañando la procesión de velación de Jesús del Consuelo, sobre todo porque el año pasado debido a compromisos de trabajo tuve que viajar el viernes de dolores hacia Quetzaltenango, lo que no me permitió poder estar en la procesión del Sabado del Consuelo, así que este año espero en Dios poder acompañar a Jesús del Consuelo durante su recorrido procesional.

Jesús del Consuelo

Jesús del Consuelo

Jesús del Consuelo, al paso por el Tribunal Supremo

Jesús del Consuelo, al paso por el Tribunal Supremo


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La cuaresma está avanzando poco a poco y ya hemos pasado así el primer Domingo o “Domingo de Tentación” llamado así debido al Santo Evangelio en el que se narra el pasaje de la vida de Jesús en el cual fue tentado por el demonio mientras estaba en el desierto. Cada primer domingo de cuaresma se realiza la procesión de velación de la bella imagen de Jesús del Consuelo en La Recolección en una procesión que recorre las calles del barrio recoleto, el barrio Moderno, y algunas calles del centro de la ciudad.

Acompañar esta procesión hace que vengan a la memoria experiencias de sábados del consuelo anteriores (sábado anterior a Ramos) y el escuchar los redobles tan característicos de las procesiones de la Recolección, sentir el aroma del incienso, escuchar las dulces notas del tzijolaj y contemplar el dulce rostro del Señor del Consuelo, hacen que por momentos uno se sienta como si estuviese viviendo un Sábado del Consuelo más, lo cuál hace alegrar mi corazón pues es común en los cucuruchos esperar con ansias ese tan querido y añorado sábado con el cual se abren las puertas para una nueva semana mayor y tenemos la oportunidad de acompañar a nuestro Jesús del Consuelo. Aún no es sábado del Consuelo, pero mi corazón aún así se siente afortunado pues falta mucho por recorrer en esta cuaresma, muchas procesiones por cargar y lo más importante, muchos detalles de nuestra vida por los que hay que reflexionar y orar más para lograr la verdadera conversión.