Varios meses han pasado ya desde aquel glorioso Domingo de Resurreción del año 2009, y después de una larga espera (que al final parece no ser tanto) estamos otra vez reiniciando el ciclo, en el comienzo de una nueva cuaresma.

Desde que termina la época de navidad hasta el miércoles de ceniza, los cucuruchos estamos a la espera de ese día, en el que con la ceniza se nos recuerda que no somos mas que eso: polvo y ceniza, que gracias a la misericordia y la divinidad de Dios ha sido convertida en hueso y carne, pero sobre todo que se nos ha otorgado un espíritu, el cual nos hace semejantes a nuestro creador, teniendo la libertad de escoger sobre el bien y el mal, pero que también nos hace débiles ante las tentaciones y el pecado.  Es en este miércoles recien pasado, que se nos invita a olvidarnos de todo y a simplemente creer y convertirnos en el evangelio.  En otras palabras, a dejarnos guiar por las palabras y el amor de nuestro Redentor.

Jesús de San Bartolo (2007)

Estoy muy agradecido con Dios por permitirme iniciar de nuevo este ciclo, y sobre todo por la oportunidad que me da de servirle y acompañarle en estas muestras de fé popular, como lo son las procesiones.  Solo pido que esto sea realmente un instrumento para acercarme cada vez más a Él y para que mi alma y corazón se ablanden y puedan ser conducidos solamente por Su Amor y por su gracia.

Ha sido muy reconfortante encontrarme con hermanos que ya desde años anteriores nos hemos visto en filas, así como también escuchar los programas radiales propios de esta época y que pareciera que no hubo pausa, y que aquel lejano jueves de dolores, en el que todos despiden su transmisión, pareciera que fue hace solo unos días y que esta nueva cuaresma precedió inmediatamente a la semana santa 2009.

Aprovecho para agradecer también la visita de todos ustedes y espero que este espacio pueda servir como un punto de reunión y sobre todo de compartir sobre nuestras distintas experiencias durante esta nueva cuaresma y semana santa.  Como siempre agradezco sus comentarios y sus sugerencias.  Para mi es un gran gusto poder compartir un poco de esa experiencia tan hermosa de vivir la cuaresma y semana santa Guatemalteca, que seguramente cada persona tiene una forma única de vivirla y aquí dejo plasmado un poco de cómo es que la disfruto y la gozo como católico y guatemalteco.

Que Dios nos conceda una cuaresma llena de bendiciones y sobre todo de conversión y de discernimiento para caminar cada vez más unidos a su amor y a su misericordia.  Que Dios les bendiga y nos vemos en las filas!

Un abrazo fraterno,

Victor Arriaza.

Justo el primer día de la Cuaresma, el día en que la Iglesia nos hace recordar nuestra fragilidad y nuestra pequeñez; cuando un nuevo camino empieza y somos marcados con la santa cruz en nuestra frente para recordar que debemos caminar en penitencia y ayuno para preparar nuestras almas para poder celebrar una pascua más, un tremendo gozo me invade; no porque me guste ver sufrir a nuestro Señor, sino que me hace sentir tan amado y tan querido por nuestro Padre Bueno.

Miercoles de Ceniza y el simbolo de la cruz marcada en mi frente me hace sentir comprometido con el servicio hacia la iglesia. Doy gracias a Dios por poner sus ojos sobre mi y haberme escogido para conocerle.

Luego de haber recibido la ceniza y haber vivido la Santa Eucaristía he asistido a la primera procesión de esta Cuaresma, la procesión penitencial de la C.I. de Jesús Nazareno de la Justicia del templo del Calvario. El sonido del clarín que en cada esquina con tono melancolico y triste interpreta las notas del “toque del silencio”, el marcar del paso por los tradicionales bombos del Calvario, el sonar del tzijolaj, el pito y el rezo del santo ViaCrucis, dieron una atmosfera espiritual y de oración en el recorrido de la procesión. Sin banda, sin mucho adorno y en una pequeña anda -diferente a las andas monumentales a las que esta uno acostumbrado a ver en las procesiones del Calvario- la figura del Nazareno sobresale con una túnica sencilla. Su serena mirada me hace meditar acerca de cuánto he sido responsable de haber causado tanto dolor y sufrimiento… Definitivamente la principal plegaria para esta Cuaresma debe ser la conversión y el crecimiento de la fé.