El pasado tercer viernes de cuaresma tuve la oportunidad de asistir al Templo de La Merced en dónde se realizaba la velación de la Consagrada Imágen del Niño de la Demanda. Estando alli me enteré que ese día iba a haber un concierto de marchas fúnebres a cargo del Colegio Católico San Sebastian.

Decidí quedarme para escuchar el concierto. La verdad me quedé con cierto escepticismo pues por lo general las bandas marciales de los colegios debido a la falta de experiencia suelen tener dificultades al tocar marchas fúnebres. El concierto inició con la marcha “Señor Pequé” de Mons. Santa María y Vigil con una muy buena interpretación y arreglos sobrios. Me impresionó mucho la calidad de la interpretación de la primera marcha, por lo que me quedé al resto del concierto.

Debo confesar que me impresionó mucho la calidad de esta banda, sobre todo por la calidad de los arreglos y la experiencia que demostro tener el director de la misma (quien fue director durante varios años de la banda que acompañó Jesús de la Merced en la procesión de Viernes Santo y también de la Reseña).

Se nota el empeño que le ponen estos adolescentes para formar esta banda marcial además que al escuchar las marchas que interpretan se transmite el sentimiento que imprimen en cada nota que suenan. Felicitaciones a dicha banda y a su director. Es gratificante saber que estos jóvenes músicos serán los futuros directores de las bandas que acompañaran a nuestros queridos nazarenos en las próximas décadas.