Jesús del Consuelo a su paso por Candelaria
Jesús del Consuelo a su paso por Candelaria

María la penitente
María la penitente

Uno de los días más esperados de la cuaresma es el Quinto Domingo, pues este día se procesiona la Consagrada Imágen de Jesús Nazareno de la Caida, de la Aldea San Bartolome Becerra en Antigua Guatemala.

Esta es una pequeña aldea que se encuentra en las afueras de la ciudad de Antigua, pero a pesar del tamaño del templo y de la aldea de aquí sale uno de los cortejos procesionales con mayor cantidad de devotos y con mayor recorrido en la cuaresma y semana santa en Antigua.

A este cortejo también se le llama la “procesión de la capital” en Antigua, pues la mayoría de los devotos que participan viajan desde la Ciudad Capital para poder participar en él.   A pesar de esto, se vive ese misticismo caracteristico de las procesiones de Antigua, ciudad que se vuelve pequeña para recibir la gran cantidad de personas que llegan este domingo con ocasión de la procesión.

Este año la cantidad de tandas o turnos fue mayor, lo cual evidencia que cada vez son más los fieles devotos que veneran a tan preciosa imágen.  Quizás esto se deba a la belleza de esta imágen, que simbolíza el momento en que Jesús cayó al suelo debido al cansancio y al peso de la cruz, pero más que la belleza de la talla, pienso que este aumento en la devoción a Jesús de San Bartolo se debe a eso que la imágen expresa, y es ver a nuesto Redentor caer debido al peso de nuestros pecados, de nuestras faltas y de nuestras desobediencias.  Ver a Jesús de rodillas me hace meditar sobre la humildad de este Dios que se hizo Hombre y que a pesar de ser omnipotente y todo poderoso eligió convertirse débil y mortal para por medio de esta acción librarnos de ese pecado que tanto seguimos y que nos aleja muchas veces de sus caminos.

Esta procesión para mi es bastante especial, pues el tener la oportunidad de llevar en hombros a esta preciosa imágen me hace meditar sobre todo ese sufrimiento que Cristo tuvo que pasar por mi, y cuántas veces he provocado con mis pecados, con mis mentiras y con mis malas acciones que Él caiga de rodillas al piso, pero a pesar de eso su amor es tan grande que vuelve a ponerse de pie para seguir llevando esa cruz que yo debería estar cargando.

La cuaresma casi llega a su fin y es por medio de estas devociones que Dios nos permite acercarnos más a Él y así poder meditar sobre su pasión y principalmente permitir que Él entre en nuestro corazón y así nos ayude a resucitar hacia su amor y su bondad.

Jesús de San Bartolo

Jesús de San Bartolo

Cada cuarto domingo de cuaresma, sale en procesión la imágen de Jesús Nazareno Redentor del Mundo, de la Parroquia de la Santísima Trinidad del Barrio El Gallito, en la zona 3 de Guatemala.

Esta procesión, a pesar que inició como una procesión pequeña, poco a poco ha ido ganando cada vez más fieles y devotos cargardores.   Jesús Nazareno Redentor del Mundo sale a bendecir las calles de este barrio de El Gallito y algunas calles cercanas de la zona 1 y zona 8 de la Capital.    Un momento bastante especial y emotivo en el recorrido es cuando el cortejo pasa frente al Cementerio General, en dónde se ingresan las andas y se hace un pequeño homenaje a todas esas personas que ya no se encuentran en este mundo y su restos descansan en este lugar.  Esto lo hace a uno meditar sobre ese día en el que seremos llamados a rendir cuentas con nuestro Creador, y nos hace recordar que estamos solamente de paso en este mundo.

Jesús Nazareno Redentor del Mundo

Jesús Nazareno Redentor del Mundo

Otra procesión que sale el cuarto domingo de cada cuaresma es la procesión de Jesús Nazareno de Santa Ana, en la Antigua Guatemala.  En lo particular es la primera ocasión que tengo oportunidad de ver esta procesión, pero puedo decir que tiene ese mismo encanto y misticismo que caracteriza a los cortejos procesionales de la Antigua.  Es increible cómo una tradición tiene diferentes matices y elementos a tan pocos kilómetros de distancia.  Ese es uno de los factores que hace que la Semana Santa Guatemalteca sea tan rica y tan especial.

Jesús Nazareno de Santa Ana